miércoles, 13 de febrero de 2008

INSHALLAH

OJALÁ que se cumplan vuestros deseos y que tengáis fuerzas para seguir luchando para conseguir los que no se hayan cumplido.

"Ojalá que las hojas no te toque el cuerpo cuando caigan para que no las puedas convertir en cristal.
Ojalá que la lluvia deje de ser milagro que baja por tu cuerpo.
Ojalá que la luna pueda salir sin ti.
Ojalá que la tierra no te bese los pasos.


Ojalá se te acabé la mirada constante,
la palabra precisa, la sonrisa perfecta.
Ojalá pase algo que te borre de pronto:una luz cegadora,
un disparo de nieve.
Ojalá por lo menos que me lleve la muerte,
para no verte tanto,
para no verte siempre en todos los segundos,
en todas las visiones:ojalá que no pueda tocarte ni en canciones.


Ojalá que la aurora no dé gritos que caigan en mi espalda.
Ojalá que tu nombre se le olvide a esa voz.
Ojalá las paredes no retengan tu ruido de camino cansado.
Ojalá que el deseo se vaya tras de ti,
a tu viejo gobierno de difuntos y flores"

Silvio Rodríguez

viernes, 8 de febrero de 2008

PARIS







Paris es una ciudad de la cual todo el mundo me había hablado bien y eso me tenía medianamente preocupado porque es como cuando te recomiendan un libro y, de tanta recomendación, uno pone el listón muy alto y después termina defraudándote.

Destacaría sus museos, su gastronomía, a su gente y lo bien organizada y terminada que está. Pero, y , por encima de todo, el ambiente que se respia en la zona de Montmartre.

Montmartre ya no es el barrio en el cual malviven los artistas. Ahora es zona de segundas residencias. Sus locales tampoco son tabernas llenas de gritos, humos ni vasos llenos de absenta. En sus tertulias no se discute de pintura, teatro,literatura o música sino de política, fútbol y de economía. Predominan más oficinas bancarias, tiendas de souvenirs y galerías de arte de las que serían recomendables pero, todo y así, tiene esa personalidad propia que también se encuentra en la Toscana italiana o en mi Empordanet.
Louvre y Orsay son dos museos que no deben dejar de visitarse. Notre Dame y Sacré Coeur dos de sus catedrales. Para disfrutarlos a fondo se necesitan más de los seis días que uno le ha podido dedicar a toda la ciudad pero siempre es bueno dejar algo para visitar porque así uno tiene la excusa de poder volver :-)
Si clicáis AQUÍ veréis unas fotos que espero sean de vuestro gusto e interés.